Selecciona fruta apta para consumir y prepara la cantidad que vas a servir. Conserva los componentes por separado hasta reunirlos, especialmente si tienen necesidades distintas de temperatura.
Distribuye la mezcla de pepitas en una zona del plato y prueba con la fruta. Ajusta después; una combinación más dulce puede no necesitar otro ingrediente que cumpla esa función.
Anota las opciones que te resultaron cómodas con lo que sueles comprar. La variedad cotidiana se sostiene mejor cuando utiliza alimentos que realmente encuentras y disfrutas.
Lo que acompaña a la fotografía
La imagen de Sabal Vida ayuda a identificar el producto, pero la elección requiere algo más.