Elige una consistencia que permita repartirla con facilidad y colócala en un recipiente con utensilio propio. Mantén visibles los ingredientes para quienes necesiten consultarlos.
Prueba primero sobre una porción pequeña del alimento. Si la combinación resulta demasiado intensa, cambia la cantidad servida antes de modificar toda la salsa.
Retira lo necesario con una cuchara limpia y evita devolver restos usados. Guardar los componentes separados permite decidir de otra forma cuando vuelvas a servirlos.
Lo que acompaña a la fotografía
La imagen de Sabal Vida ayuda a identificar el producto, pero la elección requiere algo más.